CC BY-NC-SA 4.0 2013 · SALUD VEGANA

¿Es ético comer huevos de corral?

¿Es ético comer huevos de corral?
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Si tu amigo Pepe tiene una gallina rescatada* y bien cuidada que pone huevos a granel, y un día Pepe te prepara una tortilla a la francesa… ¿qué pasa?

*Nota: digo gallina rescatada y no comprada, porque entonces definitivamente no es vegano. Si se trata de una gallina comprada, procederá de la misma industria que asesina 100 millones de pollitos macho cada año (PETA). La RSPCA (la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales en el Reino Unido) requiere que se maten a los 15 minutos como mucho de nacer y que se deben “eliminar humanamente” mediante asfixión con gas o machacados en una trituradora. Continuemos.

Al principio, tener gallinas urbanas parece solucionar gran número de los problemas causados por la ganadería intensiva: viven al aire libre, tienen espacio, están mejor cuidadas, etc. Pero si nos fijamos un poco, veremos que no todo lo que reluce es oro. A continuación, 4 razones por los cuales no es ético comer huevos de corral, aunque se trate de la gallina urbana mejor cuidada desde que el mundo es mundo.

1. La gallina los utiliza.

Comencemos desde el principio: la industria del huevo nos ha lavado el cerebro con que las gallinas ponen muchos huevos y que es natural aprovecharse de este fenómeno. Señores, las gallinas ponen huevos para reproducirse. En la naturaleza, ponen huevos hasta tener el nido lleno, paran y se dedican a anidar. En la naturaleza, una gallina pondría entre 10 y 15 huevos cada primavera. Las gallinas que viven en jaulas de batería han sido genéticamente manipuladas para llevarlas a su máxima capacidad ponedora: entre 250 y 300 huevos al año. Además, la industria del huevo interrumpe el proceso natural cuando quita los huevos del nido, motivando así a la gallina a producir más y más huevos.

La creación de un huevo conlleva un gran consumo de energía por parte de la gallina. Pierden mucho calcio para producir la cáscara, cuyo objetivo es proteger a la cría. La consecuencia de esta sobreproducción brutal de huevos reduce en gran medida los años de vida de la gallina: en la naturaleza viven unos 10 años de media, en jaulas viven menos de 2. Cuando llegan al fin de su vida “útil”, las arrojan de su jaula al camión que las llevará al matadero. Como la mayoría ya sufre de osteoporosis a causa de la sobreproducción de huevos, terminan el viaje con huesos rotos y heridas. Llenas de terror, dolor y con huesos quebrados, llegan al matadero paralizadas, donde se convierten en productos alimentarios que esconden el estado real de su cuerpo: sopas, empanadas, etc.

Pero volvamos al tema: la gallina los utiliza. Primero, no deberíamos recoger los huevos porque así fomentamos que la gallina ponga otro. Pero lo que es más: muchas veces se comen parte de la cáscara para recuperar el calcio perdido.

En el caso que la gallina haya abandonado los huevos y no se los coma, se puede añadir un poco de cáscara picada a su comida, o utilizarlos para el compostaje. O podrías no hacer nada, al igual que si encontraras huevos de cualquier otra especie.

2. Creas una demanda.

Aunque sean huevos “éticos”, comerlos reafirma a nuestra sociedad la idea que son comida y que es normal consumirlos. Se trata de contribuir a la falsa noción de que los productos de origen animal son alimentación humana.

Otro detalle: el individuo que come huevos de sus propias gallinas claramente se identifica como ovo-vegetariano (como mínimo), por lo cual es probable que además consuma huevos fuera de su hogar, apoyando así a la cruel industria del huevo.

3. Perpetúa la creencia de que las gallinas sirven para poner huevos.

¿Para qué servirán sino? Pues son animales con su pleno derecho a vivir, a reproducirse y a morir sin intervención humana.

Comer huevos refuerza la idea de que la industria del huevo es un simple intermediario entre la gallina y el consumidor, porque evidentemente la gallina pone huevos para nosotros… ¿no? No. La gallina pone huevos para que su especie sobreviva, no para nuestros paladares. Las gallinas son aves inteligentes y sensibles, tienen mucha memoria y forman fuertes vínculos con su bandada y con otras especies, incluyendo con el ser humano. Sienten dolor y placer, al igual que nosotros. Comer huevos de gallina implica que su valor depende de lo que pueden producir como fuente de comida y no su valor intrínseco como seres vivos.

4. La gallina no es tuya. 

Para terminar: al coger los huevos de su nido, estás tratando a la gallina como tu propiedad, el estatus que las ha llevado a la situación en la que se encuentran a día de hoy. Gary Lawrence Francione, profesor de Derecho en los Estados Unidos y pionero en la teoría abolicionista de derechos de animales no humanos, explica que al ser considerados propiedad, solo tienen valor como comodidades y sus intereses no se tienen en cuenta desde una perspectiva moral. Por ahora, solo existe el concepto de bienestar animal, no de derecho animal. ¿Cuál es la diferencia? Los derechos animales requerirían la abolición de la explotación animal, mientras que el bienestar animal acepta regular su explotación para hacerla más humana. Y eso y nada, como ya sabéis, es lo mismo.

Resumiendo: dejemos de tocarle los huevos a la gallina de corral.

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la mamá de lyra. social media strategist en @abaenglish. lectora voraz y adicta a las pipas tijuana mix. muy feliz de estar en barcelona pero con mucho antojo de volver a la india.

Comments

  1. Que fácil es entender las cosas si mantienes la mente abierta.

    Yo era ovovegetariana, tal cual lo describes… Sólo comíamos los huevos de casa o comprábamos “eco”. Hasta que en un restaurante vegano encontré en la mesa un artículo explicando lo mismo que tu arriba.

    Me sentí fatal. Pero ignoraba el tema, pensaba que actuaba de la forma más ética con las gallinas.

    Un saludo

    • Hola Noelia, ¡exacto! Yo hasta que un día hace unos 5 años vino Brandon y me propuso de ver Earthlings jamás me había parado a pensar que mis acciones alimentarias repercutían en la vida de otros seres.

  2. […] Pero, ¿sabéis lo que hace que esta tortilla le dé mil vueltas a la de huevo? Fuera de que es libre de crueldad y más deliciosa: en lugar de colesterol, lleva hierro. ¡Mucho hierro! 100 gramos de harina de […]

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